jueves, enero 22, 2026
Inicio OPINIÓN VIVIR ES AHORA

VIVIR ES AHORA

 

Luz en la tormenta

 

En innumerables ocasiones, dentro de los caminos más oscuros es donde se revelan las estrellas más brillantes; aquellas tan lejanas que, aunque pudieran percibirse tan pequeñas y poco luminosas, son las más grandes y poderosas, que contienen nuevos mundos, galaxias y diferentes formas de vida.

Durante el transcurso de nuestras vidas, vivimos en el contraste de días luminosos y días de oscuridad, llenos de lucha, de tormentas… Mientras caminamos por la luz, nos sentimos fuertes, capaces y nos damos permiso de disfrutar y ser felices. En cambio, durante la oscuridad, nos mostramos cautelosos, con miedo y, en ocasiones, nos paralizamos, esperando a que vuelva la luz que nos permita reconocer aquello que antes era tan familiar para nosotros.

Precisamente, en los momentos de oscuridad y de tormenta, experimentamos un suceso fuera de lo cotidiano: dejamos de percibir todo aquello que era tan evidente bajo la luz, o lo notamos distinto… y nos confundimos. Podemos, incluso, llegar a creer que ya no reconocemos los mismos caminos y aquellos espacios que ya habíamos construido, sintiéndonos perdidos, como forasteros en los mismos lugares, al sentirlos tan diferentes…

Y, acostumbrados a caminar por la luz, a estar familiarizados con todo lo que hay en ella, con sus formas, colores y matices, observamos que un mundo nuevo se abre ante nosotros, bajo los mismos escenarios. Podremos visualizar que un nuevo mundo, una nueva dimensión se abre ante nosotros. Aquello que, aunque no lo notábamos antes, seguía viviendo, creciendo y ocurriendo.

Quizá, en alguna ocasión, te haya tocado caminar de noche en el campo. Podrás haber notado que, ante los caminos que son tan conocidos, se desarrollan escenarios muy diferentes, llenos de diferentes matices y contrastes: llenos de magia.

La magia de una noche estrellada, o donde la majestuosa luna engalana el firmamento. Y donde la vida, una vida muy diferente a la que se desarrolla de día, se expresa de maneras muy diferentes, distinta a aquello que, bajo la luz, podíamos percibir.

De igual manera, justo cuando estamos perdidos e inmersos en la oscuridad que provoca la tormenta, la vida misma nos brinda la oportunidad de visualizar una nueva perspectiva de nosotros mismos, de aquello a lo que dábamos o no importancia, o a aquello que ni siquiera notábamos… y de tomar consciencia de la magia que siempre ha existido alrededor nuestro.

A través de los momentos en los que creemos que no podemos vislumbrar una ruta, la magia de la vida se revela de maneras diferentes y, tal vez, inimaginables, para recordarnos primeramente que no tenemos la capacidad de controlar nada pero, a la vez, que también tenemos al alcance todo lo que requerimos para transformar las situaciones a favor del bien.

Y, finalmente, nos da la posibilidad de percibir todo aquello que antes no podíamos ver dentro de nosotros mismos, nuestra magia interna.

Tal vez tu oscuridad no está diciéndote que estás perdido, sino brindándote una nueva manera de contemplarte a ti mismo, a lo que tienes y a lo que has creado, para que descubras y pongas a tu servicio tu magia interna.

La oscuridad nos enseña a recorrer de una manera diferente los caminos ya conocidos y llenarnos de su potencial, que se encuentra escondido dentro de la oscuridad.

Entonces, recuerda que no todas las tormentas llegan a perturbar ni ensombrecer tu vida: algunas veces llegan para despejar tu camino y aprender una nueva manera de transitarlo. O están para ayudarte a descubrir nuevas habilidades que esperaban ser descubiertas. Y siempre, para permitirte florecer, crecer y desarrollar la mejor versión de ti mismo.

En muchas ocasiones, cuando pasa la tormenta y las aguas se calman, las cosas vuelven a acomodarse en el lugar que les corresponde estar. Entonces, nos damos cuenta de que, lejos de estar en una catástrofe, la vida nos está regalando un reacomodo que sirve como preámbulo a nuevos comienzos; ahora más auténticos y con bases más sólidas.

Los desafíos más profundos son la puerta por la cual se revelarán nuestras fortalezas más profundas: la magia que se ya encontraba en nosotros mismos y que, tal vez, no habíamos requerido utilizarla. Y a reconocer que, dentro de nosotros, existe el poder creador más grande: el poder del amor.

Entonces, me gustaría preguntarte: ¿De qué manera puedes vivir con amor la tormenta que estás atravesando? ¿Y de qué otra forma puedes mostrar amor hacia tí mismo dentro de esa oscuridad?

No olvides que tú no eres quien dirige la tormenta, sino quien aprende a danzar bajo ella, a utilizarla a tu favor, a crecer y florecer gracias a ella… La quietud de tu alma no sólo deviene a caminos más claros, sino a ir despejando la oscuridad de tus cielos y revelar una de las partes más extraordinarias de tu vida, construyendo la mejor versión de ti mismo.

Será entonces que, lejos de sentirte derrotado, agradecerás con el tiempo que esa tormenta vino a integrar tu parte más poderosa a la luz que ya manifiestas cada día.

 

coachteylealg@gmail.com