Que no busca fortalecer la democracia, busca el control total de las elecciones
Torreón. – El diputado Gerardo Aguado Gómez advirtió que la llamada reforma electoral impulsada por Morena no busca fortalecer la democracia, sino concentrar el control total de las elecciones, en un intento por aferrarse al poder ante la pérdida de respaldo ciudadano.
El legislador señaló que el gobierno federal se está preparando para un escenario muy concreto: el momento en el que ya no cuente con apoyo mayoritario de la población, por lo que pretende cambiar las reglas del juego democrático.
“Para nosotros esto no es una reforma electoral. Es la “Ley Maduro” que Morena quiere imponer en México”, afirmó.
Aguado Gómez explicó que detrás tanto de la supuesta reforma electoral como de la insistencia en la revocación de mandato existe una sola motivación: miedo. Miedo —dijo— a la ciudadanía, a las urnas y a la pérdida de legitimidad, luego de que Morena haya registrado una caída sostenida en su aprobación, cercana a 16 puntos porcentuales tan solo en el último año.
El diputado puntualizó que los temas que hoy el gobierno ha puesto sobre la mesa funcionan como distractores, ya que el verdadero objetivo es consolidar una agenda de control total del poder, la cual no es improvisada, sino que ha sido ejecutada de manera gradual y sistemática.
“Este proceso comenzó cuando se agandallaron la mayoría en el Senado de la República mediante presiones, carpetas de investigación y órdenes de aprehensión. Con el control del Poder Legislativo, avanzaron después sobre la reforma al Poder Judicial, y posteriormente fueron desmantelando uno a uno los contrapesos institucionales”, sostuvo.
Gerardo Aguado recordó que ya no existen organismos autónomos fundamentales como el CONEVAL, la COFECE o el IFETEL, además de que se ha debilitado gravemente el juicio de amparo como mecanismo de defensa de los ciudadanos y se ha capturado políticamente a la Fiscalía General de la República.
“Hoy, lo único que les falta para tener el control absoluto es el Instituto Nacional Electoral y las elecciones”, subrayó.
El legislador destacó que esta intención ya ni siquiera se oculta, luego de que recientemente un funcionario del Ejecutivo federal reconociera públicamente que no le gusta que el Instituto Nacional Electoral sea un órgano autónomo.
“Esa declaración es la confesión más clara de lo que hay detrás de esta supuesta reforma electoral: el control total de las elecciones” , afirmó.
Finalmente, el diputado Gerardo Aguado sostuvo que, si se pretende una reforma electoral, esta debe beneficiar a la ciudadanía, garantizar elecciones democráticas, libres y auténticas, y asegurar que sea el pueblo de México quien decida quién gobierna, no una mayoría legislativa subordinada al poder.
“México no necesita una Ley Maduro. México necesita más democracia, no menos”, concluyó. (El Heraldo de Saltillo)





