
Roma Italia.- El papa León XIV cerró este martes 6 de enero la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, ubicada en la ciudad del Vaticano, concluyendo simbólicamente el Año Santo del Jubileo inaugurado hace un año por su predecesor, Francisco.
Con este rito termina un evento que la Iglesia católica organiza aproximadamente cada cuarto de siglo para ofrecer la indulgencia a los peregrinos de todo el mundo que lleguen a Roma.
En su homilía por motivo de la Epifanía, León XIV lanzó una crítica al consumismo moderno y a la xenofobia, instando a los feligreses a reflexionar sobre las enseñanzas bíblicas para tratar a los extranjeros con amabilidad. “A nuestro alrededor, una economía distorsionada intenta sacar provecho de todo”, indicó el sumo pontífice, quien recalcó que “el mercado” puede lucrar incluso el deseo humano de «buscar, viajar y recomenzar”.
Para el Vaticano, el Año Santo es una tradición en la que, cada 25 años, los fieles peregrinan a Roma para visitar las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo y obtener indulgencias para el perdón de sus pecados al atravesar la Puerta Santa. Este Año Santo fue uno de los pocos en la historia en contar con dos pontífices durante un mismo Jubileo, ya que comenzó el 24 de diciembre de 2024 bajo el pontificado del papa Francisco y fue finalizado por su sucesor, León XIV. (El Heraldo de Saltillo con información de Rome Reports)




