Saltillenses entran al gym “con todo el power” en enero y lo dejan a los tres meses

Mediante un sondeo realizado por El Heraldo de Saltillo en diferentes gimnasios de esta capital, se pudo constatar que a pesar de que en enero hay un gran repunte en la solicitud de inscripciones a dichos establecimientos, conforme transcurren las semanas la motivación comienza a esfumarse y muchas personas que tenían como propósito de año nuevo activarse físicamente en esos lugares terminan “abandonando la misión”, como suele decirse.

El ingreso a un gimnasio, ya sea para bajar de peso y mejorar la condición física, o también para lucir un cuerpo marcado y con musculatura firme, es uno de los objetivos con el que gran número de personas inicia el nuevo año, sin embargo, a decir de los encargados de estos sitios no basta solamente con los buenos deseos, sino que se requiere de dedicación, constancia y sobre todo disciplina para convertir el hábito de ejercitarse en un estilo de vida.

“Pues diciembre es el mes de más baja afluencia que tiene un gimnasio, ahí es cuando aprovechamos para remodelarlo y que la gente encuentre al gimnasio con otra imagen, lamentablemente hay personas que no llegan a durar ni siquiera el mes, vienen con culpa por haber comido en exceso y otros más duran hasta casi llegando la Semana Santa, a finales de marzo o principios de abril”, señaló Alex Flores, mánager de Evolux Gym Sur.

“En enero nos suben las inscripciones al doble prácticamente, pero a las pocas semanas se les acaba el entusiasmo y ya no vuelven. Después entre abril y junio vuelve a llegar gente para marcarse el abdomen por las vacaciones de verano y a partir de ahí depende de nosotros mantenerlos porque ya después son únicamente estudiantes los que vienen al gimnasio”, agregó.

Por su parte, personal de Smart Fit sucursal Maravillas, indicó que en enero, las inscripciones tienen un repunte de alrededor del 70 por ciento, sin embargo, de la cantidad de personas que ingresan en ese mes, para finales de marzo es solamente un grupo reducido el que se mantiene como clientes del lugar.

“De acuerdo a nuestra experiencia en mayo es cuando empieza a bajar, a principios de mayo, esto es porque la clientela empieza a ahorrar para sus vacaciones de verano. Yo creo que la permanencia de los clientes depende mucho también de la motivación que aquí se les dé, del servicio al cliente, de la continuidad que le den los entrenadores a los clientes para que no pierdan el entusiasmo”.

De igual manera, Jesús de la Rosa, encargado del gimnasio Kings and Queens señala que en enero las inscripciones repuntan hasta un 40 por ciento y en marzo muchos de los aspirantes deciden “aventar la toalla”.

“Aquí la motivación les dura de dos a tres meses, y la gente que aguanta ese tiempo generalmente es la que se queda aquí en el gimnasio de manera permanente, porque como aquí les ponemos rutina y no los dejamos solos, algo que en otros gimnasios no hacen, se van involucrando cada vez más, porque no es lo mismo llegar a un lugar donde no te ponen rutina, eso hace que se interese más la gente”, expuso.

“En enero nos sube la afluencia hasta un 40 por ciento, ya en marzo muchos terminan por aventar la toalla. Aquí tiene que ver mucho la atención, el seguimiento que se les dé a las personas, lo importante es que lo hagan por salud principalmente, no tanto por razones estéticas, para evitar lo que son padecimientos cardiovasculares y también procurar que además del ejercicio tengan una buena alimentación”, puntualizó el entrevistado. (ÁNGEL AGUILAR)