
Monterrey, NL.- Inició la cuenta regresiva para terminar el 2025 y entre las prisas por las posadas, trabajos de fin de año, compras de regalos y cenas navideñas pareciera que para lo último que queda tiempo es para hacer una pausa y respirar tranquilamente.
Sin embargo, especialistas en bienestar integral recalcan que eso debería encabezar la lista de prioridades.
Un cierre de año se asocia con el fin de un ciclo para darle paso a nuevos comienzos, pero si una persona no hace una autorreflexión sobre cómo está en diversos aspectos de su vida, será difícil que pueda dejar atrás aquello que ya no le suma.
El psicólogo Diego Vázquez, profesor de la Facultad de Psicología de la UANL, comparte unos puntos que pueden ayudar.
¿Y TU SALUD?
Para una vida plena se debe tener mayor conciencia de la salud, explica, y esto no sólo se trata del aspecto físico, sino de la parte mental y social.
Si una persona no tiene salud y bienestar, señala, será muy difícil que pueda ser feliz.
“Me toca trabajar mucho con poblaciones donde por la misma juventud o por la misma prioridad del tema económico, el tema de salud se va mermando”, dice el psicólogo Vázquez.
“Veo a personas de 30 años con problemas de diabetes, hipertensión y cansancio crónico como reflejo de un problema de calidad de vida. En un cierre de año pensar en el tema de salud es relevante para saber cómo trabajé en mi salud física, mental y social”.
Lo mental se relaciona a los pensamientos y la regulación de las emociones.
Si una persona no desarrolla técnicas que le ayuden a controlar su mente para saber elegir sus pensamientos, es muy fácil que sea arrastrada por estados negativos que luego repercutan en su cuerpo físico.
“Cuando uno está bien físicamente, cuando uno está bien emocionalmente, se refleja en nuestras relaciones familiares, laborales, escolares, en nuestra convivencia con otras personas”, indica.
“Y pasa lo mismo al revés: cuando uno está alterado físicamente, estamos enfermos física y/o mentalmente también se refleja en la parte social”.
REGÁLATE 10 MINUTOS
Entre tanto acelere pareciera que no hay espacio para nada más, pero si te lo propones puedes lograrlo.
Busca un espacio a solas, sin ruido, y regálate por lo menos 10 minutos para respirar e identificar aquellas situaciones que durante el año te han incomodado.
El psicólogo de la UANL refiere que muchas veces hay situaciones emocionales no resueltas que las personas no se dan cuenta que siguen arrastrando.
“Identificar esos malestares nos puede ayudar a pensar qué es lo que no está resuelto”, indica.
“Puedes hacer un recuento de estas situaciones que fueron fuertes, dolorosas o incómodas para identificar cómo es que te afectaron, cómo te sientes y cómo las puedes empezar a digerir”.
Las situaciones fuertes siempre dejan grandes aprendizajes, añade, y hacerte consciente de eso es el comienzo para empezar a liberarte de aquello que arrastras.
“Los círculos viciosos generalmente tienen un componente de desgaste y de destrucción, pero cuando somos conscientes de estos círculos viciosos y aprendemos de ellos, entramos a círculos virtuosos”, explica.
Ahí es donde se marca una evolución como persona, pareja, familia sociedad o a nivel laboral.
Por último, el psicólogo Vázquez comparte que ser agradecidos y enfocarse en el espíritu de esta temporada, más que en lo exterior, hace toda la diferencia.
“La prioridad es el considerar el espíritu de la temporada.
Lo demás son medios”. (AGENCIA REFORMA)




