El 10 % de los adultos mayores de 70 años presenta signos de Alzheimer, señala estudio

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Oslo, Noruega.- Una de cada diez personas mayores de 70 años padece demencia asociada al Alzheimer, aunque otro 10 por ciento presenta la enfermedad sin manifestar síntomas. Así lo señala un estudio pionero basado en más de 11 mil análisis de sangre de ciudadanos noruegos y publicado en la revista ‘Nature’.

La investigación reveló que estos cambios aparecen con mayor frecuencia en personas mayores de 85 años y con menor frecuencia en quienes tienen menos de 75 años. El Alzheimer afecta a uno de cada diez adultos mayores de 70 años.

La investigación, liderada por el profesor Dag Aarsland y un equipo internacional de científicos del King’s College de Londres, el Hospital Universitario de Stavanger y la Universidad de Gotemburgo, indica que la prevalencia real de la enfermedad ha sido subestimada y que un análisis de sangre no invasivo permite identificar a quienes cumplen los criterios para recibir estos tratamientos.

Además, los participantes mayores de 70 años fueron sometidos a pruebas cognitivas para contrastar los niveles de la proteína con la existencia de deterioro mental.

“En una población mundial que envejece, la evaluación y el tratamiento de la demencia representan un desafío significativo. Nuestro estudio utilizó un simple análisis de sangre para establecer los cambios que contribuyen al deterioro cognitivo en personas con demencia”, afirmó el profesor Dag Aarsland, profesor de Psiquiatría de la Vejez en King’s IoPPN y autor principal del estudio.

El estudio se basó en el análisis de 11 mil 486 muestras de sangre de participantes mayores de 58 años del Estudio de Salud Trondelag en Noruega, un estudio de investigación prospectivo que comenzó en 1984 y que ha recopilado datos de salud y muestras biológicas de 250 mil noruegos.

El equipo analizó los niveles de una proteína llamada Tau fosforilada en un sitio específico. Conocida como pTau217, este marcador sanguíneo es un indicador de la acumulación de placa amiloide en el cerebro, un rasgo distintivo de la enfermedad de Alzheimer.

Los resultados revelaron que alrededor del 10 por ciento de los mayores de 70 años presentaban tanto síntomas de deterioro cognitivo como niveles elevados de la proteína Tau, lo que confirma un diagnóstico de Alzheimer. Otro 10 por ciento mostraba concentraciones altas de Tau acompañadas de un deterioro cognitivo leve. En un tercer grupo, también equivalente a uno de cada diez participantes, se detectaron niveles elevados de Tau sin signos clínicos, una fase conocida como Alzheimer preclínico.

Más allá de estos porcentajes, el estudio constató que la prevalencia de la enfermedad en personas de edad muy avanzada fue superior a la prevista. Los investigadores señalan que sus hallazgos apuntan a una mayor frecuencia de demencia por Alzheimer en los grupos de mayor edad y a una menor presencia de la fase preclínica en personas más jóvenes de lo que se estimaba anteriormente.

Además, los cambios neuropatológicos resultaron menos frecuentes en personas con niveles educativos más altos, lo que sugiere que la educación podría desempeñar un papel protector frente al desarrollo de la enfermedad.

En concreto, el 25 por ciento de los individuos de entre 85 y 89 años presentaba demencia asociada al Alzheimer, una proporción muy por encima de las estimaciones previas en Europa, que rondaban el 7 por ciento en hombres y el 13 por ciento en mujeres de ese rango de edad. En contraste, la incidencia del Alzheimer preclínico en personas de entre 70 y 74 años fue del 8 por ciento, notablemente inferior al 22 por ciento calculado en estudios anteriores.

Más de 55 millones de personas viven hoy con demencia, y cerca del 70 por ciento de los casos corresponden a la enfermedad de Alzheimer. La Organización Mundial de la Salud estima que para 2050 la cantidad de afectados superará los 153 millones.

De cara al futuro, el equipo de investigación explora la capacidad de los biomarcadores sanguíneos para predecir el desarrollo de la demencia y estudia su posible aplicación en la atención primaria, en colaboración con médicos de cabecera. Estas líneas de trabajo buscan facilitar la identificación precoz de la enfermedad y mejorar el acceso a tratamientos innovadores.

La detección temprana de los signos de demencia se perfila como una herramienta clave para afrontar el desafío global que representa el envejecimiento de la población, y el análisis de sangre propuesto por el equipo de Aarsland podría convertirse en un recurso fundamental para avanzar en la lucha contra la enfermedad. (El Heraldo de Saltillo)

 

https://www.nature.com/articles/s41586-025-09841-y?utm_source=chatgpt.com