El puente al “héroe del Zempoala”
En esta ocasión te platico de un puente que tenemos en el mero límite de nuestra hermosa ciudad de Saltillo hacia el norte, antes de llegar a lo que era en 1853 la Villa de Ramos Arizpe.
Este puente, del que platico, tiene 172 años de existencia. Su función era —y por increíble que parezca sigue siendo— el de unir, por lo menos de manera terrestre a Saltillo con el estado de Nuevo León, de hecho, le puedo asegurar estimada y estimado Saltillense que usted ha transitado por arriba de ese puente en más de una docena de veces. Me permito darle las referencias saraperas ya que es el puente ubicado a la altura de De Acero, pasando, pasandito, la carretera a los Valdés, sí ahí mero donde todos decimos que termina Saltillo y llegas a Ramos.
Este puente es de bóveda por los tres arcos que tiene, por cierto, fue construido con piedras. Su construcción es de estilo romano, obra que tiene dos muros laterales y que fue construido con métodos clásicos de ingeniería civil.
Más allá del tiempo con el que cuenta este puente que nos ha facilitado a Saltillenses y visitantes cruzar el arroyo Ceballos, que en aquellos años era conocido como la “Acequia Madre”, lo anecdótico de esta obra es que fue construida con mano de obra de los delincuentes que estaban en la cárcel, obra que fue construida con aportaciones económicas de los Saltillenses y ramosarizpenses de aquellos años.
Los organizadores para recaudar los fondos de esta obra de ingeniería organizaron bailes y hasta corridas de toros, por cierto las cuales se realizaron en lo que fue la primer plaza de toros que tuvimos en Saltillo, la cual se llamaba Tlaxcala, la cual estaba ubicada en donde años antes estuvo el Pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, para señas actuales en la manzana ubicada entre las calle de Allende, Padre Flores y Pérez Treviño, pero esa historia, la historia de la primer plaza de toros es para otra Cápsula Sarapera. Regresemos a la historia del puente que hoy conocemos como “Los Cárdenas” y que seguramente con el traqueteo que día a día envuelve a nuestra ciudad difícilmente nos damos cuenta que lo transitamos. Sí, que transitamos por un puente que fue dedicado al villano favorito de los mexicanos, me refiero a Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón, sí al gran traidor de la patria Antonio López de Santa Anna, quien para ese año ya se hacía llamar Su Alteza Serenísima.
Con motivo del natalicio de quien en ese momento fuera presidente de México, se inauguró el puente, que en sus inicios era conocido como “Los Bosques”. Hubo un gran evento, cañones de salva, música y hasta la develación de un busto de Su Alteza Serenísima General Presidente, el cual por cierto tuvo el mismo fin que la bicicleta de “El Chango” Vélez, es decir fue robado.
Aquí en Saltillo tenemos por lo menos dos cosas que agradecerle al llamado “15 uñas”, quien también era conocido como “La cucaracha”, quien se autoproclamo “Su Alteza Serenísima”, a quien le gustaba que le llamaran “El Napoleón del Oeste”, quien pedía ser llamado “El César mexicano”, quien entre los militares era conocido como el “Héroe de las cuarenta derrotas”. Una de ellas es la Alameda, ya que fue en 1835 cuando iba rumbo al Álamo, al pasar Saltillo, ordeno la construcción de una Alameda, además del levantamiento del primer plano oficial de nuestra reciente ciudad de Saltillo.
Aquí en Saltillo tenemos un puente que se llama “Puente Santa Anna” que primero fue conocido como “Puente Los Bosques” y que sin cambiar de nombre oficial hoy le llamamos “Puente Los Cárdenas”. Por cierto, algo que le deben los amantes de las gomas de mascar a Antonio López de Santa Anna son precisamente las gomas de mascar, pues fue él quien le dio la idea al señor Adams, el uso de la resina de chicopazote, dando así origen a los chiclets. Por supuesto, ese señor Adams fue el inventor de los chiclets Adams.
Pues bien, aquí en Saltillo tenemos un puente que cuando se construyó fue en honor a Antonio López de Santa Anna, un puente que fue construido por los huéspedes de la cárcel, un puente que sigue llamándose como “Puente Santa Anna” de manera oficial, aunque fue conocido como “Puente Los Bosques” y hoy “Puente Los Cárdenas” y eso es algo que vale la pena conocer.





