
Monterrey, NL.- Ante un accidente o una situación de peligro para un desconocido, ¿sigues tu camino o te detienes a ayudar? Durante años, la teoría del “bystander effect” o “efecto espectador” ha explicado un fenómeno de la psicología social en el que la probabilidad de que alguien intervenga para ayudar disminuye conforme aumenta el número de testigos.
El origen del término se remonta a 1964, con el asesinato de una joven de 28 años en Nueva York que no recibió apoyo de sus vecinos (testigos del crimen), actitud que reflejaba la descomposición social y la falta de empatía.
Pero uno de los estudios más mencionados sobre el tema en los últimos años ofrece una perspectiva diferente.
El reporte “¿Alguien me ayudaría? Las imágenes de CCTV transnacionales muestran que la intervención es la norma en los conflictos públicos” estudió la intervención de transeúntes en incidentes públicos captados por cámaras de vigilancia en el Reino Unido, Países Bajos y Sudáfrica.
Investigadores de diferentes universidades europeas observaron que en 9 de cada 10 conflictos públicos, al menos un transeúnte -y, con mayor frecuencia, varios- hizo algo para ayudar.
“Observamos que una mayor presencia de transeúntes se relaciona con una mayor probabilidad de que alguien intervenga”, indica el artículo, publicado por la American Psychological Association.
“En conjunto, estos hallazgos disipan el temor generalizado de que los testigos rara vez intervengan para ayudar”.
Otro estudio, también basado en grabaciones de cámaras de vigilancia públicas y titulado “¿El nivel de peligro afecta la intervención de los transeúntes en los conflictos de la vida real?”, encontró que, en situaciones de peligro, los testigos intervienen 19 veces más que en ausencia de peligro.
CIUDADANOS EN AUXILIO
Aunque son estudios hechos en otros países, en Monterrey es frecuente ver que el auxilio a una persona desconocida sí se da.
El 26 de julio, Yuli Gloria, de 23 años y enfermera del IMSS, circulaba por el Bulevar Antonio L. Rodríguez cuando se detuvo a brindar primeros auxilios a un lesionado en un choque automovilístico.
“Volteo a ver al muchacho y está empapado de sangre. Cuando él voltea a verme fue como que dijo ‘Tengo ayuda’, se sintió tranquilo”, relata Gloria en un video compartido por el IMSS.
“(Fue) como visualizar a un familiar mío, que si hubiera estado en ese momento obviamente yo también quisiera que lo hubieran ayudado”.
Días antes, una mujer y su hija hicieron lo que casi nadie se atrevería a realizar.
Se detuvieron para ayudar y grabar el ataque a una pareja de adultos mayores sobre la lateral del Anillo Periférico. Melissa Ramos llamó al 911 y grabó lo ocurrido y lo publicó en TikTok. Los delincuentes se retiraron.
“Si yo estuviera pasando por lo mismo me gustaría que alguien me ayudara”, comentó Melissa a EL NORTE contactada por correo electrónico.
“Sí tuve miedo, pero me da más coraje el hecho de ver cómo esas personas estaban agrediendo y robando a la pareja de la familia de la tercera edad».
Paramédicos de la Cruz Roja de Monterrey contaron que, frecuentemente, cuando llegan a un auxilio ya hay civiles en acción.
En una ocasión fueron trabajadores de una vulcanizadora quienes se acercaron al lesionado, contó la paramédica Carmen Muñoz.
“El chico mencionaba que tenía mucha sed, que se sentía muy débil y le dieron agua. Lo calmaron y llamaron al servicio de ambulancia”, recordó.
Otra paramédica, Cassandra Herrera, relató un accidente en el que una joven quedó con heridas muy expuestas.
“Le pusieron una sábana para cubrir las heridas”, dijo Cassandra, “y la gente juntó cartones para poder darle sombra a la chica, porque estaba tirada en el asfalto mientras llegábamos”.
Para poder ayudar con más seguridad en caso de una emergencia, los tres paramédicos coincidieron en recomendar capacitación en primeros auxilios.
Si no se sabe cómo actuar, la vía más sencilla es llamar al 911.
«Con el simple hecho de controlar una hemorragia de una persona, saber cómo detener una hemorragia, puedes hacerle el cambio de la vida de una persona», dijo Ángel Rodríguez, paramédico.
¿CÓMO PROMOVER LA AYUDA?
Aleida Flores, doctora en Educación y directora de la Ibero Monterrey, reconoció que el valor de la ayuda ha disminuido.
“Las razones son muy diversas, desde una empatía empobrecida por la constante exposición a la violencia, miedo a verse involucrado en una situación ajena, poca confianza a las instituciones gubernamentales, desconfianza a ser utilizado o engañado, individualismo y debilitamiento del tejido social”, dijo.
Para Flores, desde la escuela se pueden reforzar la empatía y la solidaridad.
“Asumiendo el aula como un espacio de paz, en donde el diálogo, la escucha y el encuentro ayuden a las niñas y niños a convivir, reconociendo que el otro es diferente a mí y buscando la reconciliación desde la tolerancia y el respeto” expresó.
“Desde el hogar, convirtiéndolo en el espacio en donde se puede convivir y comprometerse a cuidar el bien común, en donde se cuidan a las personas y se desarrolla el sentido de pertenencia, se comparten responsabilidades y se resuelven los conflictos a través del diálogo”.
IMPLICACIÓN LEGAL DE AYUDAR O NO
El médico Felícitos Leal, quien imparte cursos de primeros auxilios, considera que es necesaria una «ley del buen samaritano» que proteja de cualquier demanda a una persona que, sin otro interés más que ayudar, se acerca a tratar de salvar a otra persona en una situación de peligro.
“Si una persona enojada porque el familiar que le atropellaron murió, le fue mal o quedó con secuelas, la quiere agarrar contra la persona que se acercó de buena fe a ayudar, la ley proteja a este último”, dijo.
Esto contribuiría a una mayor disposición a ayudar.
El abogado Alfonso Verde Cuenca afirmó que la ayuda a quien lo necesita no debe omitirse por temor a consecuencias legales. Eso es un tabú.
“Definitivamente que puede haber alguien que pudiera considerar que la ayuda fue de tal forma negligente o descuidada o falta de pericia para atender al lesionado.
“Pero para ello existe una excusa absolutoria que la ley exime porque no se está actuando más que para proporcionar la ayuda urgente necesaria para evitar que el hecho adquiera matices de mayor gravedad”.
El abogado remarca su postura.
“Yo exhorto a que debemos de prestar la ayuda inmediata, de acuerdo a las capacidades”, dijo. (AGENCIA REFORMA)




