
Cambiando de tercio y a raíz del tema de la revelación de los famosos “packs” de Monclova, que ha tomado mucha relevancia, al grado de cobrarle la vida de una jovencita y se cancelaron bodas en la capital del acero, la Policía Cibernética puso manos a la obra. Y no fue hasta que uno de los jóvenes que vendían las fotos amenazara de muerte al fiscal Gerardo Márquez, que detuvieron a uno de estos “hackers de quinta”. Hemos olvidado que en Coahuila existe una ley que fue aprobada por la legislatura pasada y castiga hasta con siete años de cárcel por tomar o difundir fotografías de personas desnudas sin el consentimiento de ellas. El nuevo código penal marca en su artículo 271 donde contempla las violaciones a la imagen o la intimidad contra personas con dieciocho años o más. En caso de ser menores de edad, se impondrán de cuatro a siete años de prisión y de mil a mil 500 días de multa. Pero al parecer a nuestros diputados se les ha olvidado esta ley que bien podría ponerse de moda por los casos de cyber delitos como el de Monclova, donde se le recordó a la ciudanía, el pudor que también debe de existir en las nuevas tecnologías. A fin de cuentas, pueblo chico infierno grande. Sería bueno que tanto Marcelo Torres como Jaime Bueno, den a conocer a todos los coahuilenses las consecuencias de estos actos. Porque existen casos de extorsión. Al grado de pedirles a los jóvenes que cometan delitos a cambio de compartir fotos. No olvide que también es un delito revelar secretos, el artículo 269 establece de 3 meses a un año de prisión y de 100 a 500 días de multa o 3 meses de libertad supervisada y de 200 a 700 días de multa, a quien sin consentimiento de quien tenga derecho a otorgarlo revele un secreto- Leyes. Al parecer tenemos algunos diputados que se manejan bajo la sentencia de: “mi pecho no es bodega” y se hacen de la vista gorda para que estas leyes no sean del dominio público. Y recuerde no compartir el pack ni a quien más confianza le tenga y como dijo Chabelo el inmortal: “Ojo, mucho ojo, cuate”.




