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lunes 11 diciembre 2017
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PASIÓN TAURINA  

 

ALFONSO CALDERÓN

 El tercio de la pasión 

El toreo es bien sabido que proviene de muchos años atrás, por lo tanto, ha ido evolucionando poco a poco durante décadas. El arte de torear empieza en la realeza para crear un sinfín de manifestaciones de desmedida valentía. Montado a caballo ante un astado de sangre brava, se creaba declaraciones de lucida entrega y pasión. Desarrollando habilidades como jinetes acompañando las embestidas del toro las cuales transmitían bravura, nobleza y entrega. Cautivaron para que se venerara en forma de ritual artístico a este bello animal.

Del campo a estos lugares emblemáticos llamados plazas de toros, se llevaron estas manifestaciones de valentía ecuestre ante las poderosas embestidas del toro bravo. Teniendo como ayuda a sus sirvientes, cuya tela a la espada utilizaban para salir al quite que se refiere al socorro o ayuda de su amo en el ámbito taurino, en momentos de apuro, dándole su posición y lugar al toreo a pie, que por el paso de los años se iría convirtiendo en lo más gustado del pueblo. Para darle diferencia a la gente común de los artistas valientes que se convertirían en matadores de toros.

Se empezó a bordar ese traje que le da su lugar a la sublime elegancia, entrega desmedida, pasión que se llega a convertir en una obsesión. Comprometido con el arte de torear y con el toro bravo, el traje de seda con oro le pierde el miedo y respeto a la muerte. Entregando la vida al toro, el torero con su terno de luces que es otra forma de llamarle a la vestimenta del torero se le da muerte digna al astado.

Al mismo tiempo que para los valientes artistas que se paraban en los ruedos, que la afición le obsesionaba llenar los fríos asientos de las plazas de toros, despertó esa pasión también para las personas del campo, para los ganaderos esa técnica, crianza y selección de las puntas de vacas y toros, así se dio inicio al campo bravo, creando sin su conocimiento laboratorios naturales de genética en hectáreas donde el toro es el rey.

Pero, llego momento de reglamentar el espectáculo taurino y dividirlo por tercios, los cuales se dividen de la siguiente manera:

-1er Tercio: El torero con una tela color rosa con vueltas que es la parte de atrás del capote color amarillo o color a gusto del torero, el matador mide las embestidas del toro para estudiar su comportamiento como fuerza y disposición para darle planeación a su faena. Continúa con la lidia a caballo también llamada “Suerte de Varas”, el picador utiliza una puya para provocarle sangrado al toro para así conocer la reacción del astado ante el castigo, medir la bravura y dosificar del toro.

-2do Tercio: Los especialistas dedicados a la Fiesta Brava se refieren al tercio más espectacular de la corrida, ya que éste sirve y es dedicado para reanimar o alegrar al toro sin restarle su fuerza.

Los encargados de este tercio son los banderilleros, que son los subalternos que da referencia a los que ayudan al matador durante la lidia de los toros que le corresponde en la que puede ser su gloriosa tarde, pero también el matador puede ser capaz de hacer esta suerte, pero depende de cada matador.

-3er Tercio: Es el momento sublime y definitivo de la tarde, en la que el matador con su muleta, tela de color rojo con la que el torero templa, torea y luce al animal, demuestra la habilidad y el verdadero arte que lleva dentro. Se utiliza la muleta para lidiar al toro, cambiarlo de terreno, los pases esenciales son: El derechazo, el natural, pase cambiado, la trinchera y el pase de pecho. Y por último, con la suerte suprema con un estoque de acero se le da la muerte más digna que se le puede dar a cualquier ser y más a un rey como lo es el toro bravo.

Tras la suerte suprema depende del matador de como haya realizado su faena y la colocación de la estocada de acuerdo a esto y de la importancia artística de las manifestaciones del torero, el Juez de Plaza que es la máxima autoridad y del público presente, se le otorgan diversos premios que a continuación mencionaré:

-Una oreja: Bien a secas

-Dos orejas: Muy bien.

-Dos orejas y un rabo: Faena y manifestaciones artísticas extraordinarias.

-Indulto: Se le perdona la vida al astado. (En caso de haber sido un toro extraordinario por su presencia, trapío, bravura y nobleza. El cuál se convertiría en el máximo rey de su ganadería convirtiéndose en semental para preñar vacas, buscando su bravura en futuras generaciones, el ganadero lleva registro de todas las generaciones de sus animales).

El toreo ha evolucionado, sus trajes son una verdadera muestra y una obra de arte que cubren por completo el cuerpo del matador. Como el alma toro y torero se juntan en una misma relación que el mismo Antonio Barrera, matador de toros retirado mencionó que era más íntima que la relación con una mujer ya que el torero tiene como obligación darle toda su vida al toro para llegar a la cima que solo los muy privilegiados llegan que es la gloria y trascender eternamente.

El toreo es la profesión que como la de un sacerdote se requiere una vocación extrema para entregar completamente la vida, para llegar a convertirse en torero, es casi un milagro, una carrera tan difícil y que tantos se han quedado con la desilusión de llegar a la gloria que hace que este arte lleno de vida, muerte y emoción, lo convierta en señal de admiración para los valientes que están dentro del ruedo no solo por estar ahí, sino también por lo que hay detrás de ellos.

El toreo sigue vivo por ser un arte que transmite tanta verdad en un hombre ante un animal para llegar a los que muy pocos llegan. Al darle verdadera naturalidad al valor y veneración al toro, un animal que pese a darle muerte respeta su esencia de bravura, la cual es su instinto.

Mientras existan personas apasionadas y entregadas al toreo, valientes artistas que con extrema entrega dan su vida, su valor, su arte y su coraje al toro, serios ganaderos dedicados al respeto, veneración, admiración y crianza al toro bravo y una afición dispuesta a sentirse viva, emocionarse y contemplar este espectáculo lleno de obras artísticas.

Ver al toro pasar por la cintura del torero cada vez más cerca. El arte de torear, tendrá futuro y estará lejos de quedar sometida ante caprichos de modas de antitaurinos, veganos, vegetarianos, de una sociedad de la que tiene escasez de sus raíces perdiendo el orgullo por sus tradiciones y su cultura.

Del corazón al ruedo y del ruedo al corazón…

El autor.

 

Alfonso.calderonf@outlook.com

 

Twitter: @Ponchocalderof