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miércoles 22 noviembre 2017
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La Universidad de Texas, el obispo Vera y los refranes

Paula Díaz Bautista

Un informe de la Universidad de Texas trata de construir la historia de que las actuales autoridades vendieron Coahuila a los Z. Sin embargo, la dura acusación se cae rápidamente si utilizamos los instrumentos de la lógica que aprende un sencillo estudiante de un tele bachillerato rural.

Resulta que desde la llegada del gobierno que está por concluir no solo hubo una disminución notoria de la violencia, además el grupo delictivo de los Z prácticamente desapareció y sus principales capos o fueron abatidos o están en la cárcel.

Quien conoce Coahuila, que en teoría sería el calificado para opinar, sabe que se prohibieron los casinos, los giros negros, las peleas de gallos, los espectáculos con mujeres desnudas, las máquinas traga monedas, las carreras de caballos, la venta de alcohol después de la 1:30 am y se combate como en ningún otro estado el tráfico de drogas y el contrabando. Todas las actividades anteriores, fuente importante de financiamiento de los delincuentes.

Volvamos al estudiante de tele bachillerato. En lógica se enseña el pensamiento construido a través de silogismos y el uso de premisas. Así las cosas, resulta que la Universidad de Texas pone frente a la sociedad una afirmación que pretende convertir en premisa y concluir que su consecuencia es la violencia.

En esta breve nota no se describirán los múltiples errores que tiene el documento texano, tampoco las suspicacias que orientan su autoría a la Diócesis de Saltillo, acusada de casos de pederastia y homicidios sexuales. Sólo se pretende aplicar las herramientas de lógica que utiliza un modesto joven campesino en su escuela rural, muchacho que nunca conocerá las aulas de la “afamada” universidad.

Si la premisa mayor es que un grupo delictivo compró protección para hacer negocios ilícitos, la duda surge cuando se confronta con la realidad, en donde este grupo no solo no pudo controlar el territorio, sino por el contrario desapareció. Así de simple es derrumbar una nota construida sobre testimonios comprados e inconexos. Esto sin contar con algo incuestionable: Coahuila ya no es violento.

Pero, ¿cómo es posible que doctores en derecho, investigadores o tipos con fama de intelectuales como el eterno cronista de Saltillo o la periodista Aristegui caigan en el garlito?. La respuesta tiene múltiples hipótesis que se enlistan:

1).- Ignorancia supina sobre la realidad del estado, en ella cabe la actuación de la señora Aristegui.

2).- Intereses políticos como los que tiene el membrete “Juan Larios” organismo pantalla de la Diócesis de Saltillo que no solo recolecta recursos del extranjero, además sirve al Obispo Vera de corifeo para atacar adversarios o de pantalla para ocultar la grave crisis moral de los sacerdotes a su cargo.

3).- Aprovechar los momentos políticos de Coahuila para apuntalar los intereses electorales de los grupos de izquierda, que en la práctica fueron rebasados por el Gobierno más progresista de la historia de la entidad.

4).- Dar cauce al enojo de muchos sacerdotes que recibían recursos del narco por modernas indulgencias.

5).- La posibilidad de que la Universidad de Texas y la Diócesis de Saltillo sean los “idiotas útiles“ de una campaña de los muy debilitados grupos delictivos que se ven beneficiados por la posible pérdida de legitimidad del gobierno que ha combatido con más energía el crimen.

Esta hipótesis no es tan descabellada cuando pensamos en lo fácil que es aprovechar el dolor de una madre de un desaparecido o si se reflexiona en el hecho de que tras el nombre de “Centro Fray Juan Larios” se esconden vividores de los derechos humanos y abogados de narcotraficantes que hoy, la Secretaria de Hacienda investiga por vivir en la opulencia y no reportar ingresos en varios años.

6).- El caso del cronista de Saltillo es más sencillo de explicar: ya no le paga sus servicios el gobierno del estado. La disputa entre Catón y Rubén, de quien un día el primero dijo que era su mejor alumno, surgió cuando el gobernante prohibió los toros y en público criticó la misoginia de Armando Fuentes. La diferencia entre los dos ex alumnos de leyes se acrecentó cuando “Catón” respaldado por un grupo de nuevoleoneses trató de influir en la sucesión de Coahuila.

A la Universidad de Texas se le puede aplicar aquel viejo dicho que dice “No todo lo que brilla es oro” y al Gobierno del Estado, que durante tanto tiempo confió y financió grupos de derechos humanos y a “Catón”, el refrán: “cría cuervos y te sacarán los ojos”

Por lo pronto espero que el hipotético joven campesino nunca caiga en manos de la rupestre Universidad de Texas.