CÁPSULAS SARAPERAS

FRANCISCO TOBÍAS 

Don Javier, el peluquero

En esta ocasión te platico la historia de un Saltillense, la historia de 60 años de trabajo, la historia de Javier Alvizo Flores, el peluquero.

A la edad de 12 años se inició en el oficio, en la peluquería “Los Buitres”, que estaba ubicada en la calle de Abbot, cuyo propietario era don Porfirio Aguilar.

Siendo estudiante de primaria en el Colegio México, durante los primeros 5 años, mostró sus aptitudes académicas, sobresaliendo, motivo por el cual el Sacerdote Benjamín, lo motivaba para que dedicará su vida al sacerdocio, hecho que provocó el abandono de la escuela por parte de Javier, quien al dejar los estudios inicio el aprendizaje del oficio de bolero en la peluquería.

Don Porfirio, dueño de la peluquería, tenía un hijo del mismo nombre quien invitó a Javier a que aprendiera el oficio de la peluquería, y en poco tiempo el Saltillense Javier dominó dicho arte, no sin antes llevarse algunos zapes, acompañado de la frase “así no”. Al preguntarle, mientras atendía al Doctor Armando de la Peña, sobre su primer cliente, me aseguro que sus primeros clientes, más bien conejillos de indias, fueron los compañeros boleros, por cierto, además de cortarles el pelo gratis, les pagaba hasta 10 pesos por coco pelado. Lo que no sabía Javier es que, al paso de los meses, esos mismos boleros, se encargarían de divulgar el gran trabajo que realizaba con las tijeras y la navaja, llevando así a sus hermanos, padres, primos y hasta a sus abuelos.

De familia numerosa, sólo tuvo 18 hermanos, su padre don Martín siempre lo motivó para que continuará sus estudios, concluyendo la primaria a la edad de 15 años, en la Escuela Miguel López.

El pequeño Saltillo, de aquellos años, en el cual había peluquerías de segunda y primera, lo obligaron por su corta edad, a trasladarse a la peluquería de don José Chávez, ubicada en Presidente Cárdenas y Abasolo, con un horario que iniciaba a las 7 de la mañana y terminaba ya tarde, por ejemplo los sábados a las 10 u 11 de la noche, afirmando que un día llegó a hacer 35 cortes de cabello.

Felizmente casado desde 1968, con doña Angelita Solís, padre de 1 mujer y 2 hombres, a quienes con satisfacción y orgullo les dio además de amor, educación universitaria.

Entre las anécdotas que platica Javier, está la de cuando le cortaba el pelo a don Oscar Flores Tapia, quien siendo Gobernador, tenía que enviar a alguien para separarle su lugar en la peluquería.

Entre sus clientes se encuentran Hugo Castellanos, César Cantú, Julián Dávila, Humberto Gómez, Heriberto González, Antonio Cepeda, mis amigos Héctor Reyes y quien impulsó esta cápsula Paco de la Peña.

Estimado Saltillense si un buen día desea que le hagan un buen corte de pelo, en un lugar agradable, con una plática interesante, acompañado de una buena música no dude en sacar su cita con Javier al teléfono 414 – 6079, como mi amigo Issac quien trajo hasta su esposa Sara y aprovechó para bolearse los zapatos con José Manuel.

Definitivamente don Javier Alvizo es un peluquero con historia, y un Saltillense como muchos que tenemos y que vale la pena presumir.