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martes 12 diciembre 2017
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El IMSS señala que el cambio de temporada aumenta el riesgo de padecer alergias

FOTO: PIXABAY

  Las manifestaciones más comunes son en piel, ojos y en el sistema respiratorio

Aunque el riesgo de padecer alergias se mantiene todo el año, la temporada de mayor prevalencia es de verano al otoño. Por lo regular se manifiestan con estornudos, erupciones cutáneas, insuficiencia respiratoria, lagrimeo e irritación de ojos.

El especialista en medicina familiar del Hospital General de Subzona (HGSZ) No. 13, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José de Jesús Romero Rodríguez, explica que las alergias son reacciones alteradas del sistema inmunológico que ocurren cuando el organismo entra en contacto con ciertos elementos presentes en el medio ambiente.

Se manifiesta en ojos, piel y sistema respiratorio; en el caso de los infantes y ocasionalmente en adultos. También suelen presentarse ante el consumo de algunos alimentos.

Es común que la población preste poca atención a este padecimiento hasta que las complicaciones llegan al sistema respiratorio a través de manifestaciones severas como el asma, señala el médico, y agrega que la gravedad es variable en cada paciente.

Entre las recomendaciones para minimizar el riesgo de adquirirlas destaca la alimentación al seno materno en el recién nacido, evitar la inhalación de humo ya sea tabaco o de alguna otra sustancia, así como la exposición a químicos con olor intenso.

Es importante que la persona identifique el potencial fuente del problema, sobre todo cuando se trata de agentes posibles de controlar y mitigar, como el polen de ciertas flores y la caspa de algunos animales.

Una sugerencia para quienes padecen alergias es bañarse por las noches para quitar del cuerpo y cabello los elementos que pudieran haberse adherido, sobre todo porque en este horario se agudizan los problemas en las vías respiratorias.

En los hogares, es conveniente mantener los espacios limpios y durante las temporadas de riesgo mantener las ventanas cerradas pero con la casa iluminada por el sol.

La mayoría de estos padecimientos son incurables, sin embargo se pueden controlar por medio de la corresponsabilidad de los pacientes y sus familias y de los tratamientos farmacológicos con los que cuenta el Seguro Social, concluye. (EL HERALDO)