Cremoso y aromático: trucos para preparar un buen expreso

Un buen expreso debe ser cremoso y no tener un sabor demasiado amargo. foto: Christin Klose/dpa-tmn

 

Para sus fanáticos, el café es algo más que una bebida, es un elixir. Incluso preparan en casa expresos, cappuccinos y otros cafés especiales. Aquí, algunos secretos para hacer el café perfecto:

¿Cómo reconocer el café bueno?

No hay listas para saber esto. La elección dependerá del gusto, que a su vez depende muchas veces a qué aroma de café se está acostumbrado. Por lo general, los granos de café no deberían estar torrados hasta un tono muy oscuro para que conserven sus notas más suaves. Si se siente muy inseguro, mejor dejarse asesorar en una tienda especializada. El precio no es una variable definitiva: si bien el café barato suele ser malo, no siempre el caro es bueno.

¿Se puede torrar el café en casa?

Sí, en la sartén o en una máquina para hacer palomitas.

¿Cómo se prepara un buen expreso?

Es decisivo moler el café cuando está fresco. Por eso es importante invertir en un buen molinillo. Si el aparato es bueno, molerá los granos en partículas del mismo tamaño. Las aspas deben ser preferentemente de cerámica. Un buen expreso es cremoso y debe tener notas dulces, ácidas y amargas bien equilibradas.

¿Cómo lograr la espuma de café perfecta?

No es difícil. Con un batidor a pila es posible lograr una buena espuma. Sin embargo, el secreto es calentar apenas la leche y que no esté a una temperatura muy elevada. De lo contrario, se carameliza el azúcar y la leche puede tener un sabor amargo. (DPA)