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sábado 23 septiembre 2017
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Limpieza excesiva de oídos un riesgo para la salud: IMSS

FOTO: PIXABAY

 

Infantes y bebés son quienes más riesgo corren ya que su sistema es aún muy frágil

El uso de hisopos de algodón o cualquier otro instrumento (broches, palillos o hasta llaves) para limpiar los oídos, lejos de ayudar, representan un grave riesgo para la salud, al provocar desde una inflamación leve, hasta obstrucción o perforaciones que solo se pueden corregir con cirugía.

El otorrinolaringólogo adscrito a la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) No. 89, Gabriel Rodríguez López, señala que el canal auditivo no necesita ser limpiado pues el agua que fluye cuando una persona se baña es suficiente para aflojar la cera que se ha acumulado.

La oreja o pabellón auricular y el conducto auditivo externo forman parte del oído externo, cuya funcionalidad es captar, orientar y amplificar las ondas sonoras que se perciben. Debe lavarse externamente, como se realiza con otras partes del cuerpo, sin introducir ningún objeto, incluso si están cubiertos con algodón.

El sistema natural de limpieza del conducto auditivo externo es a través de las glándulas que producen el cerumen o cerilla, cuya función es impedir el paso del polvo o algún insecto, protegiendo al tímpano.

Al utilizar un hisopo para pretender limpiarlo se empuja el cerumen hacia dentro formando una serie de tapones compactos que producirán molestias que van desde disminución auditiva hasta zumbido y dolor en el oído.

Recomendó evitar no sólo el uso de los hisopos para limpiar los canales auditivos, sino eliminar las llaves, puntas de lápiz o pasadores para el cabello. Advirtió que hay un alto riesgo de lastimar el tímpano, incluso de perforarlo, lesión irreversible que sólo puede corregirse por medio de una cirugía.

Destaca que para limpiar el pabellón auricular u oreja, tampoco es necesario ponerla bajo el chorro de la regadera, pues este hábito que también puede dañar el conducto, basta hacerlo con la punta de la toalla después del baño.

Si bien todas las personas están en riesgo, estas recomendaciones deben aplicarse sobre todo en los bebés y en los niños, dado que su sistema auditivo es muy frágil y la introducción de cualquier objeto, por leve que sea, los puede lastimar.

Quienes frecuentemente tienen problemas de secreción, comezón o sienten que no escuchan bien, deben acudir con un especialista antes de recurrir a remedios caseros, que lejos de beneficiar, generan problemas de salud bastante serios.

El experto enfatiza que el hisopo o cotonete es un instrumento utilizado en medicina para recoger muestras y realizar estudios y, reitera, no es necesario usar estos u otros instrumentos para limpiar el oído. (EL HERALDO)