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sábado 18 noviembre 2017
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La Facultad de Ciencias Químicas estudia las propiedades nutricionales del maíz poliembriónico

 

Especialistas en el Departamento de Investigación en Alimentos (DIA) de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) en la Universidad Autónoma de Coahuila (UA de C) estudiarán la composición química del maíz poliembriónico para conocer sus propiedades nutricionales y potencial aplicación en el sector agrícola.

La poliembrionía en maíz (PEm) es una mutación poco frecuente que se caracteriza por la formación de dos o más plantas por semilla, este fenómeno tiene ventajas agronómicas y económicas mediante el aumento de la producción y competitividad, ya que una semilla puede producir de dos a seis plantas, resultando en el aumento en el número de plantas y mazorcas.

Esta investigación es dirigida por el doctor Raúl Rodríguez Herrera, miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y profesor investigador del Departamento de Investigación en Alimentos en la Facultad de Ciencias Químicas de la UA de C, y se realiza en colaboración con el doctor José Espinoza Velázquez, de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN).

“Estamos trabajando en un proyecto con maíz de alta poliembrionía y baja poliembrionía, estamos haciendo pruebas de calidad nutricional y esas pruebas incluyen estudios para obtener sus propiedades físicas y químicas. Esto como parte de un trabajo de doctorado en el que se busca ubicar y secuenciar el o los genes que, posiblemente, provoca la propiedad de poliembrionía en maíz”, explicó Claudia Mariana Pérez Juárez, colaboradora de la investigación y estudiante de la carrera de químico farmacobiólogo de la Facultad de Ciencias Químicas de la UA de C.

La investigadora señaló que en este momento están en la fase de obtener resultados de las pruebas para obtener propiedades físicas e iniciaron estudios para conocer la composición y propiedades químicas de los granos de maíz.

Los especialistas harán diversos estudios para obtener las propiedades químicas, como la prueba de cenizas, en donde se calcina la muestra para obtener los minerales y las sales con que cuenta la porción, como calcio, potasio, entre otras.

Al finalizar esta prueba, los investigadores esperan determinar la grasa cruda, además de  la cantidad y tipo de lípidos benéficos del maíz de alta poliembrionía, en comparación con la muestra de baja poliembrionía.

“Hasta ahora, en el endospermo se ha encontrado que tiene la mayor cantidad de lípidos benéficos para consumo humano. Estamos determinando la cantidad y de qué muestras se obtienen esos lípidos, ahora analizamos 15 muestras de alta poliembrionía y 15 de baja poliembrionía, viendo cada una de sus diferencias”, agregó la colaboradora.

En este proyecto, los científicos también analizan la composición química del grano de híbridos testigos y de aquellos que surgieron de la combinación de maíz de alta poliembrionía con otro de baja poliembrionía.

Los investigadores añadieron que, además de las pruebas químicas mencionadas, aún faltan algunas otras para tener la información necesaria de la composición de los granos.

“Las pruebas de grasa cruda y ceniza son pruebas químicas que están en proceso. Nos faltaría la prueba de fibra, en donde vamos a revisar el grano completo y determinar cuál contiene más fibra, si la muestra con baja poliembrionía o la que presenta alta poliembrionía”, aclaró Claudia Pérez Juárez.

La investigadora enfatizó que es importante este tipo de estudios, ya que existen pocos estudios de maíz poliembriónico en relación con su composición química nutricional.

“No hay muchos artículos en donde se establezcan explícitamente las diferencias entre el maíz de baja poliembrionía y el de alta poliembrionía. Lo que sabemos es que uno da más plántulas que el otro, pero no las diferencias detalladas de la composición de cada tipo de maíz, lo que presentaremos en resultados son tablas con promedios de composiciones porcentuales y comparar cómo se diferencian las semillas entre ellas”, precisó.

La colaboradora comentó que este proyecto potencialmente podría aplicarse en el sector agrícola para proveer a los productores de semillas que puedan dar mayor cantidad de maíz con un grano de mayor calidad nutrimental. Esta investigación, al establecer propiedades químicas nutricionales del maíz poliembriónico, proporcionará información importante para complementar el proyecto que busca identificar el gen que provoca el fenómeno de la poliembrionía en el maíz para su aplicación industrial. (CONACYT)