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domingo 19 noviembre 2017
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No poder ver no es motivo para detenerse

 

 La Escuela para Invidentes de la colonia Guayulera enseña, desde hace casi 50 años, a niños y jóvenes con esta discapacidad a valerse por sí mismos

POR: JOSÉ TORRES ANGUIANO

 “A darle que es mole de olla”, dice América, una niña invidente de 10 años, mientras sus dedos recorren rápidamente una serie de puntos en relieve en un libro de español en Sistema Braille. No titubea y lee ‘de corridito’, uno tras otro refrán, sólo hace dos detenciones: para preguntar qué quiere decir ‘fango’ y para señalar que ‘se le antojó una tuna’ (porque ‘Al nopal sólo lo visitan cuando tiene tunas’).

Enfrente, en el mismo salón de clases, está Santiago, un niño de la misma edad con debilidad visual, él toma un libro y lee con voz fuerte un fragmento de una nota periodística.

Ambos niños son alumnos de la Escuela para Invidentes ‘Club de Leones’, una institución de casi 50 años de existencia en Saltillo, ubicada en la colonia Guayulera.

La escuela es un conjunto de pequeños salones y un patio, todos adaptados para las personas con discapacidad visual, en los que un grupo de seis maestros se encargan de enseñar las habilidades educativas y sociales.

En el patio de la escuela un grupo de unos 10 niños con discapacidad visual en edad preescolar, es decir, de entre 3 y 5 años, hacen un recorrido con obstáculos, y es sorprendente el ver que, a tan corta edad, el no poder ver no ha sido ninguna limitante, sino al contrario, ha hecho que desde pequeños estén desarrollando otras habilidades.

Suben a un banco y brincan, luego caminan por una rampa y vuelven a brincar, enseguida toman un ‘scooter’ y se desplazan, utilizándolo como transporte, hasta otro lado del patio, donde están unas resbaladillas, allí suben por una escalera y se deslizan.

Esta escuela pública para invidentes recibe a niños y jóvenes desde meses de nacidos, hasta los 25 años, como el caso de Chuy, quien viaja desde Los Lirios, en Arteaga, hasta la Guayulera; y Mónica, otra joven que ha encontrado en este lugar un espacio para aprender a fabricar artesanías que luego pone en venta, como tejidos, piñatas y coronas para el Día de Muertos. Ambos han estado en la institución desde pequeños.

“Es una labor muy bonita, es muy noble, interesante y enriquecedora, esta escuela está integrada al Sistema Estatal de la Secretaria de Educación, con los programas de educación básica, atendemos una población de niños y jóvenes con discapacidad visual, aunque algunos de ellos presentan también otro tipo de discapacidad, como motora o intelectual”, describe la profesora Yadira Salazar Gallegos, quien durante su infancia y juventud llevó clases en este mismo lugar y después regresó como maestra.

La profesora indica que el trabajo que realizan con los alumnos es de manera individual, de acuerdo a las características de cada niño o joven, a su nivel cognitivo, sus potenciales y sus limitaciones, aunque aclara que les han enseñado que “esa limitación no impide que tengan acceso a los mismos aprendizajes que tiene cualquier niño en edad escolar”.

Actualmente la Escuela para Invidentes Club de Leones atiende a 48 alumnos, con una plantilla de 6 maestros, su directora, dos administrativos, una trabajadora social y una psicóloga.

Además, la labor que realizan no se limita solamente a la educación hacia los niños y jóvenes con discapacidad visual, sino que constantemente capacitan a los profesores de las escuelas que tienen a su cargo a algunos de estos niños, para apoyar en el proceso de inclusión.

Lo anterior porque casi todos los alumnos están integrados en escuelas regulares de preescolar, primaria y secundaria. La Escuela para Invidentes dota a los niños y jóvenes de las habilidades necesarias para que puedan estudiar los contenidos de los programas oficiales.

La escuela tiene herramientas diversas para la enseñanza de sus alumnos, y éstos aprenden desde el Sistema Braille, el uso de la Caja Matemática con la que pueden resolver cualquier tipo de operación; y la utilización de la Máquina Perkins, una especie de máquina de escribir que permite la escritura en braille. También  aprenden a utilizar el bastón, para poderse guiar cuando caminan; en preescolar los maestros trabajan la estimulación temprana en los niños, con diferentes materiales para estimular sus habilidades sensoriales como el oído, el olfato, el gusto, e incluso la estimulación visual, en los niños con baja visión.

“Dicen que los maestros venimos a enseñar a nuestros alumnos, pero creo que es lo contrario, mis alumnos son quienes me dejan muchos aprendizajes”, señala la profesora Yadira Salazar.

“Siempre están dispuestos a aprender cosas nuevas, y estamos orgullos de nuestros alumnos, porque lo que un niño puede lograr con 2 pasos, ellos lo tienen que lograr con 6 pasos, por su limitación visual que los hace trabajar más que otro niño, y eso los vuelve más competentes y con más admiración”, agrega.

Es notable que los alumnos de esta escuela, pese a su limitación visual, han desarrollado en un gran nivel sus otros sentidos, y se vuelven, desde temprana edad, capaces de ser independientes para la realización de muchas actividades.

Para los profesores es muy satisfactorio el que cada vez se vayan abriendo más espacios educativos en las escuelas ‘tradicionales’ para los alumnos de la Escuela para Invidentes.

“Los maestros se dan cuenta que van (los niños y jóvenes invidentes) con las suficientes herramientas y muy preparados para estudiar el grado escolar en el que se encuentran.

Con orgullo la profesora Yadira dice que muchos de sus exalumnos se han integrado a la vida productiva, algunos trabajando en la industria de la ciudad, y otros incluso han continuado con su educación superior, y se han vuelto maestros, psicólogos y comunicólogos, por citar algunos.

Sin embargo, como están seguros que en todo Saltillo y los municipios vecinos hay más niños y jóvenes con discapacidad visual, los maestros dicen que siempre tienen las puertas abiertas, y esperan que más alumnos lleguen a esta institución.

“Nosotros tenemos siempre las puertas abiertas, cualquier alumno que tenga discapacidad visual de 0 a 25 años es bien recibido”, señala la profesora Yadira. (JOSÉ TORRES)

 

UBICACIÓN

La Escuela para Invidentes Club de Leones se ubica en la colonia Guayulera, al surponiente de Saltillo, en la esquina de las calles Pedro Anaya y González Ortega.

El teléfono de contacto es el (844) 4360203.