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Miércoles 24 Mayo 2017
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DÍA DEL ATENTADO

VÍCTOR BÓRQUEZ NÚÑEZ 

Heroísmo sin mayores estridencias, filme que crece con tropiezos y un impecable nivel actoral son los puntos altos de este filme que, sin ser perfecto, dan cuenta de cómo la violencia sigue siendo la peor lacra de la actual sociedad.

Una película estadounidense referida a un atentado en ese país resulta, de manera obvia e inevitable, un filme patriotero, donde abundan los llamados a la conciencia más básicos y en el cual las arengas respecto de las bondades del sistema norteamericano en cuanto defensores de la democracia y la paz son el condimento obligado.

Tan solo por abandonar este esquema, esta obra fílmica del realizador Peter Berg llama la atención y se puede perdonar que, con un material tan potente entre sus manos -el atentado el día de la Maratón de Boston- comience de modo tan flojo y se vaya construyendo en el camino.

Quizás el principal obstáculo con que se entrampa el director Peter Berg radica en que su filme se inicia mostrando demasiados puntos de vista para contar su historia, pero sin saber alternarlos, haciendo que el trabajo de edición aparezca como desordenado y poco efectivo.

Después de unos 30 minutos el tema se empieza a componer, sobre todo cuando se apega a la mirada del personaje principal (un efectivo Mark Whalberg), aun cuando persisten los problemas de edición, especialmente con cortes y salidas para introducir a personajes menores que resultan de todas maneras irregulares y que rompen la tensión que el relato necesitaba.

Con todo este lastre, ‘El día del atentado’ adquiere estatura, forma y nervio pasada la hora y recién todos los arcos argumentales adquieren sentido al momento de que vemos el atentado que ocurrió durante la Maratón de Boston: allí comienza lo que el espectador habituado a las cintas de acción pedía, esto es, intriga, conflicto y sobre todo una acción que va demostrando la vigencia de su tema.

Puntos a favor del director Berg: el manejo de la violencia es realizado sin morbo y con cierto concepto de la estética, algo superficial pero real, lo que en verdad se agradece. De este modo, existe una cuota de crudeza pero no hay una intención de asquear o una búsqueda del efectismo fácil, imponiéndose un corte que se siente casi como un documental, lo que confiere a la película un tono de honestidad muy inteligente.

A propósito de ese realismo que espera lograr el director, surge un problema adicional en la película, especialmente en el tramo final, porque toda la acción y el suspenso se vuelve difícil de seguir con el estilo que escoge el director y que parece que esta secuencia estuviera grabada con cámara en mano y, por lo tanto, se vuelve difícil entender lo que está pasando y quiénes son los involucrados.

Así, por ejemplo, las balaceras finales por momentos son inentendibles entre las explosiones y el pánico, lo que requiere de un espectador absolutamente concentrado en lo que está desplegándose delante de sus ojos.

En su conjunto, ‘El día del atentado’ tiene puntos muy logrados en su elenco, con la aparición en roles menores de actores consagrados como Kevin Bacon, John Goodman y J. K. Simmons, lo que permite que la narrativa funcione de forma fluida. Incluso llega a sorprender el pequeño papel asignado a la actriz Melissa Benoist, conocida por su rol protagónico en la serie Supergirl, como la esposa de uno de los terroristas, pues con su breve presencia alcanza para dar sentido y humanizar la visión del Islam que propone el filme.

¿Qué queda de este filme?

Un intento algo débil pero cumplidor, que trata de recrear un hecho oscuro con gran potencial cinematográfico que se queda a medio camino, aun cuando no cae en la caricatura habitual y en donde la tensión y el estrés están presentes, aunque se echa de menos la mano de un director más experto para crear un clímax relevante y a la altura del material que se expone.

La película logra el propósito de entretener, claro, pero se echa de menos el vuelo mayor, ése que podría haberla convertido en un retrato poderoso de un momento particularmente doloroso en la historia de atentados sucedidos en la tierra del Tío Sam. Pero las buenas intenciones, el tono honesto y el desarrollo del drama humano sin mayores estridencias terminan siendo elementos que hacen agradable y hasta emocionante el visionado de este filme.