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viernes 22 septiembre 2017
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Mosul, parir entre balas

 

Madrid, España.- La sangrienta batalla por el oeste de Mosul, en Irak, con el ISIS usando cada vez más civiles como escudos humanos y los continuos ataques aéreos de la coalición internacional, está obligando a mujeres a punto de dar a luz, algunas de ellas menores de edad, a huir para salvar sus vidas y, en algunos casos, tener que parir durante la huida, según denuncian desde la ONG Save The Children.

Layla es una de esas bebés. Tiene tan solo tres días y nació en los escombros de una casa abandonada, con bombas y disparos por todas partes. Su madre, Rehab, de 17 años, estaba a punto de salir de cuentas cuando la violencia en su barrio la obligó a ella y a su familia a huir en mitad de la noche. Rehab se caía sin parar mientras intentaba huir y se puso de parto en el camino.

“Me puse de parto en la carretera. Tenía mucho miedo por mí y por el bebé, pero mi madre y otra mujer me ayudaron”, cuenta Rehab. “Fue muy rápido, unos 15 minutos. Descansamos durante media hora y luego seguimos huyendo”.

La familia está ahora en el centro de recepción de Hamam Al Alil, el principal punto focal para quienes huyen de Mosul, donde más de 242 mil personas se han registrado desde que comenzó la ofensiva.

La mayoría de la gente se reubica rápidamente, pero miles de personas siguen llegando cada día y ya hay más de 320 mil  desplazados, desde que empezó la ofensiva hace seis meses. Save the Children está distribuyendo agua, artículos de higiene y kits para recién nacidos en los campos y está construyendo y limpiando letrinas en el centro de recepción.

Lubna tiene 20 días y lleva dos semanas en el centro. Su madre de 15 años, Reem, estuvo de parto dos días, pero no pudo tener asistencia médica por la violencia en su barrio. En el momento en que sacó fuerzas, ella y su madre, Masa, huyeron junto a otros miembros de la familia.

“Su parto fue muy duro, muy muy duro, pero no podíamos hacer nada por la violencia en las calles. Habían matado a mi hermano y queríamos irnos, pero Reem estaba demasiado débil, así que nos quedamos cinco días y después huimos. Gracias a Dios Lubna está bien, pero estamos muy preocupados por ella, por si se pone enferma en un sitio como este”, cuenta Masa.

“La situación dentro del centro de recepción es extremadamente pobre y hay una grave escasez de comida, agua y mantas. Familias enteras están durmiendo sobre cartones, abrazándose para darse calor”, afirma Aram Shakaram, director adjunto de Save the Children en Irak. “Bebés muy pequeños, algunos de días o semanas de vida, y sus madres, algunas de 15 años, no tienen la ayuda que necesitan. Con 325 mil personas desplazadas desde que comenzó la ofensiva en Mosul y miles llegando cada día, es imperativo que consigamos más fondos para ayudar a las madres y a los bebés que están comenzando sus vidas en los campos”.

Quienes han logrado escapar de Mosul alertan que apenas hay comida ni medicamentos, y que la mayoría de la población sobrevive a base de harina y agua. Pese a la gran cantidad de personas desplazadas, STC alerta que desde que comenzó la ofensiva, han tenido que proporcionar ayuda a casi 11 mil 500 niños y niñas.

*Este artículo fue retomado del portal de la revista feminista Tribuna Feminista.

(CIMAC NOTICIAS)