CÁPSULAS SARAPERAS

FRANCISCO TOBÍAS H. 

Serenata para el festejo de nuestra Independencia

En esta ocasión de cómo los Saltillenses festejamos en 1893, nuestra gloriosa independencia nacional. Para empezar te platico que se organizaba una Junta Patriótica para organizar los festejos, y que estos iniciarían el 15 de septiembre a las ocho de la noche con la iluminación de luz eléctrica en todos los edificios públicos y en la plaza de la independencia, la cual hoy conocemos como la plaza de armas, siendo la iluminación un espectáculo, para aquellos años, muy novedoso, moderno y hasta original.

La plaza de la independencia se engalanaría a las 9 de la noche con la participación de la banda musical del municipio, la cual daría una serenata, con una duración de dos horas, para que a las 11 pasado meridiano, muy puntual, todos los templos echarán en vuelo todas las campanas, para así conmemorar el glorioso Grito de Dolores que dio don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor, mejor conocido como don Miguel Hidalgo, momento en el cual también nuestra enseña patria sería saludada con salvas y dianas.

Al día siguiente, 16 de septiembre a las 5 de la mañana, muy tempranito por cierto, la bandera nacional sería izada en todos los edificios públicos de nuestra hermosa ciudad de Saltillo, y a las 9 con 30 minutos antes meridiano, en el Teatro Acuña se realizaría una sesión solemne para dar reconocimiento a la gesta heroica y sus participantes que nos dieron independencia, libertad y nación.

Para concluir estos festejos de nuestra independencia, se dio una serenata desde las nueve hasta las doce de la noche en la misma plaza de la independencia, en la cual también hubo fuegos artificiales.

La Junta Patriótica, además de invitar a los Saltillenses que aquel año a participar como espectadores de los festejos de nuestra independencia, los motivaba a adornar las fachadas de sus casas.

Si se pregunta, estimada y estimado Saltillense, por el Grito desde el balcón, déjeme decirle que no fue hasta en el año de 1896, es decir tres años después, cuando Porfirio Díaz, con motivo de su cumpleaños, inicio lo que es esta ya gran tradición mexicana. Por cierto, le adelanto que una futura Cápsula Sarapera, les platicaré que aquí, en esta hermosa ciudad de Saltillo, fuimos nosotros los Saltillenses los primero en reconocer la independencia de nuestro país.