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domingo 24 septiembre 2017
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PLAZA CÍVICA

 

FERNANDO NUÑEZ DE LA GARZA EVIA

 El gran desafío de la humanidad

El ser humano se enfrenta a uno de los mayores retos en sus 150 mil años de existencia. Una amenaza que vemos continuamente y es autora de muchas tragedias, aunque transcurre lentamente y por tanto pasa desapercibida: el calentamiento global.

A lo largo de nuestra historia como especie, muchas de las grandes catástrofes que hemos enfrentado han venido precisamente de lo que hizo posible nuestra existencia: el medio ambiente. La mayor de ellas ocurrió hace 75 mil años, cuando una erupción volcánica en lo que hoy es Indonesia bloqueó los rayos del sol por seis años, trayendo inviernos sumamente intensos que provocaron nuestra reducción a solo 10 mil de una población de 1 millón. Hace 25 mil años ocurrió la última era de hielo, provocando la interrupción del avance humano y nuestra agrupación en pequeñas bandas para vivir en cuevas. Como documentado por el académico Jared Diamond en su libro “Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen”, la extinción de la civilización maya, de las colonias vikingas en Groenlandia y de culturas enteras en las islas del Pacífico se debió, en una medida importante, al cambio climático y los cataclismos ecológicos causados por el hombre.

Aún así, el clima general en la Tierra se ha mantenido estable desde la última era de hielo, lo que ha hecho posible el florecimiento humano. Sin embargo, en pleno siglo XX nos dimos cuenta de algo: el clima está cambiando en todo el planeta, y es causado por primera vez por el hombre. El desprendimiento de combustibles fósiles producto de la actividad industrial ha hecho que el clima cambie con tal rapidez que en la década de los sesentas el Presidente estadounidense Lyndon B. Johnson recibió el primer informe confidencial de la comunidad militar y de inteligencia donde advertían de los peligros del cambio climático a la seguridad nacional estadounidense. Pues el futuro nos ha alcanzado: la Primavera Árabe, las guerra civiles en Siria y Yemen, las olas de refugiados del Medio Oriente y los desplazamientos masivos desde África para intentar entrar a Europa (de las zonas más cálidas a las más templadas), la construcción de muros en el antiguo continente para evitar su ingreso, el surgimiento de partidos de extrema derecha con fuertes plataformas aislacionistas y anti-migrantes… estos eventos tienen como trasfondo el calentamiento global, su consiguiente estrés ecológico, y finalmente la tragedia humana. Esas escenas semi-apocalípticas ya están en el presente, entre nosotros.

Y si creemos que en México estamos exentos, pensemos otra vez. En 1950 la ONU nos calificaba como un país alto en disponibilidad de agua (18,035 m3 por habitante por año), y hoy en día somos uno bajo (3,982 m3). El calentamiento global tiene parte de la culpa, y como lo ha señalado el Instituto Mexicano de Tecnología en Agua (IMTA), en 10 años la escasez de agua se podría agravar ante el aumento de temperaturas. Inclusive, tenemos una crisis de refugiados centroamericanos, y aunque un factor es la inseguridad, existe igualmente un problema alimentario producto de graves sequías.

El cambio climático no es solamente el mayor desafío del S. XXI, sino probablemente de los siguientes siglos. La gran paradoja es que la humanidad ha alcanzado los mayores niveles de bienestar de su historia, pero esa misma actividad la ha llevado a uno de los mayores desafíos de su historia. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático dice que éste es un hecho, pero dependerá de nosotros su nivel de avance y, por ende, la gravedad de sus consecuencias. Por cierto, ¿leíste la noticia sobre la muerte de una parte importante de la Gran Barrera de Corral en Australia? Su causa es el calentamiento global, y sus consecuencias son vastas. Pero probablemente no te enteraste.

www.plaza-civica.com         @FernandoNGE