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Jueves 23 Febrero 2017
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Detrás de las remesas de las migrantes está la violencia de género

 

Ciudad de México.- El Gobierno federal pone especial atención en las remesas generadas por mujeres migrantes que trabajan en Estados Unidos “como productos”, en lugar de atender el contexto de violencia de género que las mujeres enfrentan para obtener sus salarios, denunció la investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Elena Jarquín Sánchez.

La especialista en el uso de las remesas de la migración desde la perspectiva de género dijo en entrevista para Cimacnoticias que, con el gobierno de Donald Trump, la propuesta de Estados Unidos por hacer más restrictivas las políticas migratorias “agravarán las condiciones para las mexicanas migrantes”.

Y explicó: “Las remesas es lo que más preocupa al Gobierno mexicano, igual que al Banco Mundial, las cuentan como si fueran producto de negocios e ignoran todas las irregularidades que hay en el pago de las y los indocumentados”.

De acuerdo con datos de 2015 del Centro de Estudio Monetarios Latinoamericanos (Cemla), las mujeres envían 26 por ciento de las remesas a México desde Estados Unidos. Y aunque, según el Banco Mundial, a nivel internacional las mujeres generan 50 por ciento de las remesas enviadas, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha dicho que ellas envían el doble porque sus salarios son menores en proporción con los de los hombres.

Jarquín Sánchez destacó la importancia de atender dichas desigualdades de género en el envío y producción de remesas porque, asegura, están presentes desde el momento en que las mexicanas dejan el país.

Explicó que “luego de realizar investigaciones en Tlaxcala, junto con el CEIICH, encontramos que si bien son más los hombres que emigran hacia Estados Unidos, las mujeres inmigrantes tienen mayores niveles de estudio, pero al llegar al país del norte reciben menos salarios y están expuestas a más violencia, como la de tipo sexual”.

La académica destacó que el envío de remesas de las mujeres se da en mayor proporción porque, muchas veces, de eso dependen sus familias y su esfuerzo es doble, pues “tienen trabajos de menor calidad, menos sueldos. Se insertan en el mercado haciendo las actividades que, por estereotipos de género, se les atribuye como cocinar o cuidar niños; además de ser víctimas de maltrato y discriminación”.

Se sabe que las mexicanas migrantes se emplean en Estados Unidos  mayormente como trabajadoras del hogar y en servicios de limpieza, en una proporción de 41 por ciento, según el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Y, además de los bajos sueldos que reciben en estos empleos, 70 por ciento cubre jornadas laborales de tiempo completo. (CIMAC NOTICIAS)

 

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