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Martes 28 Marzo 2017
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LA PUNTA DE LA MADEJA

JULIÁN PARRA IBARRA 

LA PUERTA

Luego de la puesta en marcha de los ‘ajustes a la alza’ –que no incrementos, dice el gobierno- a los precios de los combustibles en nuestro país a partir del primer minuto de este año, tras las reacciones en la mayoría del territorio nacional para mostrar su rechazo e irritación por los desproporcionados aumentos a las gasolinas y el diésel, las medidas que ha venido adoptando el Gobierno de la República lo único que transmiten es que no encuentran la puerta ni por donde salirse del berenjenal en que solitos se metieron.

Luego del discurso del jefe del Ejecutivo el jueves por la noche –y que se repitió el viernes por la mañana, en claro mensaje de que se les agotó el discurso-, el analista en discurso político y manejo de crisis, Luis Antonio Espino, escribió en el portal www.letraslibres.com, un análisis de lo dicho por el Presidente de la República, titulado Los cinco errores del discurso sobre el gasolinazo’.

MATRIMONIO DESAVENIDO

El autor equiparó la relación de los gobernados con Peña Nieto, a una relación matrimonial que va de mal en peor y enumeró algunos de los reproches como el “Ya sé que no aplauden”, “Ya chole con tus quejas”, “No me despierto pensando cómo joder a México”, y “Lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho”, que según escribió, “no son mensajes de un gobierno que quiere sumarnos a un proyecto de nación. Son reproches personales de alguien que se siente injustamente valorado”.

Y abunda: Ante una sociedad indignada y asustada por los disturbios, ¿necesitamos ver al presidente enojado, dándonos una lección de economía y finanzas públicas como si nuestra ignorancia fuera el problema? ¿O necesitamos un mensaje de liderazgo y mesura? El presidente optó por lo primero, pero confrontar a una audiencia enojada no es la mejor manera de abrir sus oídos para escuchar argumentos.

SOBRE LAS RODILLAS

Dadas las circunstancias, el mensaje del Presidente sirvió para potencializar el ‘mal humor social’, la irritación y la molestia de una gran parte de la población del país. Por ello se preparó para el mediodía de este lunes, la firma del ‘Acuerdo para el fortalecimiento económico y la protección a la economía familia’, que suscribieron parte del empresariado mexicano y líderes sindicales, ‘para coadyuvar a no incurrir en un aumento indiscriminado del precio de los productos de la canasta básica, así como impulsar  inversiones y proteger el empleo de las familias mexicanas, luego del ‘ajuste’ al precio de las gasolinas.

El ‘acuerdo’, se ve, fue hecho sobre las rodillas porque aunque el Gobierno afirma que éste surge de un sustantivo diálogo para proteger la economía nacional y desde luego la economía de las familias mexicanas, la postura de la Coparmex echa esa versión por tierra, cuando el presidente del sindicato patronal comunicó que  no firmaron el acuerdo, “porque es improvisado, incompleto e insuficiente”.

El líder de los patrones mexicanos dijo que no están en contra del Gobierno y sí en favor de un acuerdo real, pero que este acuerdo al que convocó el presidente Peña Nieto, no es resultado de un diálogo social, y cuando hay acuerdos apresurados, los resultados son limitados. Expuso que no hay metas concretas ni compromisos claros, que incluyan métricas para evaluar los avances, lo que no se observa en este ‘acuerdo’.

AGARRÓ LA PICHADA

El que tuvo una reacción inmediata ante los sucesos que sacuden a gran parte del país, fue el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdez, quien el domingo anunció una serie de medidas en apoyo de los ciudadanos de la entidad, entre ellas el descuento de 100% del Impuesto Sobre Nómina durante un año a todos los empleos nuevos y a quien invierta en 17 municipios prioritarios del Estado.

Otros es que para los propietarios de automóviles, es que durante los primeros tres meses del año no tendrá costo el cambio de propietario, y el costo de la licencia de conducir costará 350 pesos, la mitad de su precio actual, así como a quienes porten placas anteriores se les ofrece la regularización sin recargos ni multas; pagando 3 mil 500 pesos. Y quienes posean  vehículos de otros estados que vengan a plaquear a Coahuila se les cobrarán mil 200 pesos en enero y febrero, y en el resto del año mil 500 pesos.

Por supuesto que  habrá quien cuestione las medidas porque este es año electoral en Coahuila, pero como diría Calderón ‘haiga sido como haiga sido’, habrá un beneficio para importantes sectores de ciudadanos de la entidad. Aquí se, se aprovechó y se agarró la pichada, y en el aire.

 

laotraplana@gmail.com

@JulianParraIba