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domingo 22 octubre 2017
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CAPITALES

Francisco Treviño Aguirre

¿Por qué instalar una armadora de vehículos en México?

En los últimos 10 años, México ha aumentado su importancia como fabricante de vehículos automotores. El incremento en la producción automotriz fue de casi el 50 por ciento al pasar de 2 millones 260 mil en 2010 a 3 millones 400 mil en 2015. Adicionalmente, el costo de mano de obra de un vehículo fabricado en México es del 3 por ciento aproximadamente mientras que en Estados Unidos llega a representar el 13 por ciento del costo total de fabricación. Pero, ¿Qué es lo que realmente hace a México atractivo para la instalación de empresas automotrices? Sin dejar a un lado la excelente calidad con la que se fabrican, los tratados comerciales que se tienen con los 44 países a los cuales estos productos son enviados representan el mayor incentivo para las empresas armadoras. Tan solo en 2014, que fue el último año en el cual se realizó este análisis, las empresas armadoras ahorraron 770 millones de dólares en impuestos de importación a Europa a diferencia de haberlo importado de Estados Unidos. Mas a detalle, producir un vehículo compacto en México cuesta 600 dólares más barato en mano de obra, 1,500 dólares en partes de ensamble y 2,500 dólares menos de impuestos de importación, lo que nos da un total de  4,600 dólares más económico. A este total hay que restarle el costo de transportación que es 300 dólares más caro ser enviado desde México, por lo que el gran total de ahorro es de 4,300 dólares para el mercado europeo. Ahora bien, México exporta el 75 por ciento de su producción a Estados Unidos, pero si la política del Presidente electo Donald Trump de imponer impuestos del 35 por ciento continua para la importación de vehículos al vecino país del norte, la estrategia de las armadoras pudiera ser trasladar a nuestro país la producción de vehículos que se fabrican para otros mercados fuera de Estados Unidos, y dejar para el consumo interno los automóviles fabricados en ese país, donde los costos de producción pudieran ser hasta 30 por ciento más elevados. Por lo pronto, la planta de ensamble de General Motors ubicada en Ramos Arizpe Coahuila, planea exportar más del 50 por ciento de su producción de la camioneta Equinox a Europa, Sudamérica y Asia donde el nuevo diseño de este vehículo ha tenido gran aceptación. Hoy por hoy en  México tenemos la oportunidad de diversificar los destinos de los productos que aquí se fabrican. Las armadoras automotrices y los sectores de autopartes, saben que  se abren las oportunidades de invertir en un país que cuenta con una vocación automotriz por excelencia, y que es posible aprovechar los tratados comerciales de nuestro país con el mundo entero. Debemos de enviar la señal de que nuestro país es un destino seguro de inversiones extranjeras, con un alto potencial de crecimiento y de desarrollar sectores paralelos al automotriz.  Hoy más que nunca, el nuevo “Mexican Moment” es una situación que debemos agradecerle a Donald Trump.

Twitter: @pacotrevinoa

email: pacotrevinoag@gmail.com